El partido que me hizo mirar los números de audiencia con otros ojos
El 15 de noviembre de 2024 vi un partido de balonmano en un bar con más público atento que un Atlético-Sevilla que había en otra pantalla. Era Granollers contra Barça, jornada 8 de ASOBAL, y la gente miraba la pantalla con interés real. Días después apareció el dato oficial. Ese partido había reunido 341.000 espectadores televisivos en directo, la cifra más alta de una jornada regular de la liga en varios años. Lo que yo había sentido en aquel bar era la traducción pequeña de un fenómeno agregado que los datos confirmaban.
La Liga ASOBAL 2024/2025 registró una audiencia acumulada de 6.511.800 espectadores a lo largo de los 240 partidos oficiales. Son cifras que posicionan al balonmano profesional español como producto audiovisual con peso real dentro del conjunto del deporte español. No son los números del fútbol, obviamente, pero sí son cifras que merecen análisis serio sin necesidad de compararse con la escala incomparable de LaLiga.
En este artículo desgloso las cifras totales de 2024/25, el partido más visto, la proyección internacional reciente con Argentina y los retos para 2025/26. Para conectar audiencia televisiva con otros ejes del ecosistema ASOBAL, el pilar de apuestas ASOBAL relaciona audiencia con mercados de apuestas, asistencia presencial e integridad deportiva.
Las cifras totales de 2024/25: el tamaño real del producto audiovisual
Los 6.511.800 espectadores acumulados se reparten entre 240 partidos oficiales, lo que da una media de aproximadamente 27.000 espectadores por partido. Esa media esconde mucha variación: los partidos top llegan a seis cifras mientras que los partidos menos atractivos se quedan en pocos miles. La distribución es desigual pero el total agregado sostiene la posición del producto.
Desglosar por tramos de la temporada. En la primera mitad de la temporada 2024/25, la Liga ASOBAL acumuló 2,97 millones de espectadores televisivos, superando los 2,95 millones del mismo periodo en la campaña anterior. El crecimiento interanual es pequeño pero real y consistente. La segunda mitad aportó otros 3,5 millones aproximadamente, con el tramo final de temporada concentrando más interés por las decisiones clasificatorias.
Los canales que contribuyen al total. RTVE Play y Teledeporte aportan el grueso de los partidos en abierto, con picos de audiencia en jornadas selectas. LaLiga+ suma partidos premium con audiencia menor en términos absolutos pero con perfil de espectador más dedicado. Las autonómicas aportan partidos regionales que pueden tener cifras muy altas en su comunidad (Esport3 con un Granollers-Barça, por ejemplo) pero que quedan menos visibles en el agregado nacional.
El crecimiento respecto a años previos es parte de la historia. 2021/22 y 2022/23 estuvieron en torno a 5,5-6 millones agregados. El salto a 6,5 millones en 2024/25 refleja una inflexión real, no una variación estadística. La mejora de la producción televisiva, la consolidación del formato Plenitude-Nexus Energía como denominación comercial reconocible y el aumento de partidos en abierto han contribuido al salto.
Comparativa con otros deportes españoles. Las cifras de ASOBAL son modestas comparadas con las de fútbol pero están por encima de muchos deportes profesionales españoles en términos de audiencia agregada temporal. Está en la franja alta de lo que podríamos llamar «segundo nivel deportivo audiovisual» nacional, por detrás de fútbol y motociclismo pero cerca o por encima de baloncesto, tenis fuera de Grand Slams y otros deportes de equipo.
El partido más visto: Granollers-Barça de la jornada 8
El duelo Fraikin BM Granollers-Barça de la jornada 8 fue el partido más visto de la Liga ASOBAL 2024/25 con 341.000 espectadores en directo. El dato es significativo por dos razones: marca un techo alcanzable para un partido de jornada regular, y muestra que el producto ASOBAL puede competir por atención con otros eventos deportivos cuando se dan las condiciones adecuadas.
Por qué ese partido concreto alcanzó esa cifra. Factor uno: era un enfrentamiento muy esperado entre dos de los clubes con mayor tradición catalana, con rivalidad histórica. Factor dos: se emitió en RTVE con buen horario y promoción previa. Factor tres: la emisión coincidió con un fin de semana sin partidos grandes en otros deportes, lo que dejó espacio mediático para que el balonmano destacara. Factor cuatro: el propio partido fue competitivo hasta tramos avanzados, lo que retuvo audiencia.
La comparación con partidos top de otras temporadas resitúa el dato. Los partidos más vistos de temporadas anteriores habían rondado los 250.000-300.000 espectadores; 341.000 es una cifra notablemente superior y sugiere que el techo de audiencia del balonmano está subiendo lentamente. Para las próximas temporadas, la expectativa razonable es que haya partidos en el rango 300-400 mil espectadores si las condiciones acompañan.
La identidad del duelo importa. Granollers-Barça es un enfrentamiento con peso histórico dentro del balonmano español. Los dos clubes pertenecen al núcleo estable de ASOBAL desde hace décadas. Su rivalidad suma además el elemento regional (clubes catalanes) que genera interés adicional en una comunidad con alta afición al balonmano.
Otros partidos destacados de la temporada. Final de liga con Barça cerrando el título, algún Ademar-Barça y Granollers-Ademar también rondaron cifras altas aunque por debajo del techo de los 341.000. La Liga ASOBAL tiene probablemente 10-12 partidos por temporada con potencial de audiencia por encima de los 200.000 espectadores, un número sólido que alimenta la cifra agregada anual.
Proyección internacional: Argentina como piedra angular
2025 marcó el giro más relevante en la proyección internacional de la audiencia ASOBAL. ASOBAL se alió en noviembre de 2025 con Fox Sports para emitir en directo un partido semanal en Argentina, con un alcance medio superior a los 20.000 espectadores por encuentro. Los números absolutos son modestos comparados con las cifras domésticas, pero la importancia estratégica es notable.
Servando Revuelta, presidente de ASOBAL, enmarcó el acuerdo con una declaración que refleja la visión estratégica: «llegar a Argentina significa mucho más que emitir partidos en televisión de la mano de un socio como Fox Sports. Es conectar con una afición con la que compartimos el mismo sentimiento por el balonmano; es proyectar nuestra liga al mundo y demostrar que ASOBAL cada vez es más un producto global, competitivo y en crecimiento». El mensaje posiciona el paso argentino como apertura internacional deliberada.
Por qué Argentina primero. El balonmano argentino tiene afición consolidada, selección nacional participante en Mundiales y varios jugadores que militan en ligas europeas incluida ASOBAL. La conexión cultural es inmediata: los aficionados argentinos pueden seguir a compatriotas jugando en clubes españoles, lo que crea vínculo natural. Además, la lengua común facilita la producción audiovisual compartida.
Los 20.000 espectadores por partido en Argentina pueden parecer pocos absolutamente pero son cifras sólidas para un deporte no masivo en un mercado internacional. La expectativa es que el acuerdo crezca en términos de alcance si se consolida temporada a temporada. Los contratos internacionales tienen típicamente escalados: las primeras temporadas son de experimentación, las siguientes aprovechan la base construida.
Qué implica para el conjunto del producto ASOBAL. Primera consecuencia: el acuerdo argentino es modelo replicable. Si funciona, puede servir como plantilla para acuerdos con otros mercados latinoamericanos (Brasil, México, Colombia) donde el balonmano tiene presencia creciente. Segunda consecuencia: la internacionalización atrae patrocinadores que antes veían ASOBAL como producto puramente doméstico. Tercera consecuencia: los operadores internacionales empiezan a cotizar partidos ASOBAL con mayor regularidad, lo que alimenta el mercado de apuestas global y beneficia indirectamente al mercado doméstico por ajuste de líneas.
Los retos para 2025/26 y más allá
El contexto de 2025/26 es mayor exigencia que el año del récord. Consolidar el crecimiento con una base más alta requiere más trabajo que alcanzar el pico inicial. Algunos de los retos que enfrenta la audiencia televisiva ASOBAL en la temporada actual y en las próximas.
Reto uno: saturación del segmento actual. Los aficionados habituales ya están fidelizados; el crecimiento futuro tiene que venir de aficionados nuevos, que son más caros de captar y requieren comunicación más sofisticada. La temporada 2025/26 está siendo la primera prueba de si el modelo de captación nueva funciona o no.
Reto dos: competencia con producto digital fragmentado. TikTok, YouTube, plataformas de streaming fragmentan la atención del espectador, especialmente en franjas jóvenes. El balonmano compite no solo con otros deportes sino con entretenimiento audiovisual general. La retención de audiencia durante 60 minutos continuos es un desafío en un contexto de consumo multitarea.
Reto tres: la transición del formato. El cambio de formato anunciado para 2026/27 traerá play-off por el título y modificaciones en el calendario. Si se ejecuta bien, dinamizará el producto y atraerá nuevos espectadores; si se ejecuta mal, puede fragmentar la audiencia habituada al formato actual. Es un riesgo-oportunidad que marcará la próxima temporada.
Reto cuatro: la generación relevo. La audiencia actual del balonmano tiene media de edad algo superior al promedio deportivo. Atraer espectadores jóvenes requiere comunicación en formatos nuevos (clips cortos, presencia en redes sociales, integración con videojuegos) donde ASOBAL todavía tiene recorrido por hacer comparado con ligas de otros deportes.
Reflexión final. El momento de la audiencia televisiva ASOBAL es bueno: cifras de récord, tendencia ascendente, proyección internacional abierta. Pero el futuro requiere mantener el trabajo que ha llevado hasta aquí y abrir nuevos frentes. El próximo salto de audiencia no vendrá solo con el formato actual sino con la combinación de transformación competitiva, internacionalización acelerada y modernización del producto para nuevas generaciones de aficionados.